Salvador Santos encubre a la delincuencia organizada en Huamantla

¿El presidente de Huamantla, Salvador Santos Cedillo se ve rebasado por la delincuencia a tan solo 36 días de comenzar su administración o podría ser el director de seguridad pública, Fernando Ortiz García, quien opera con delincuentes?

La seguridad se pone tela de juicio, tras el incidente del 4 de octubre ocurrido alrededor de las 20:50 hrs, suceso en el cual está involucrado un joven empresario con el nombre de Wilfrido Hernández Arenas, quien se encontraba en su trabajo de “Abarrotes la Surtidora” que se ubica en la calle Allende Norte No.208, cerca del zócalo de la capital huamantleca; Dicho negocio es también domicilio familiar desde hace más de 30 años que está al servicio de los huamantlecos.

Cabe señalar que el delito inició minutos antes de cerrar el negocio e ingresaron 6 sujetos con armas de fuego, además de amenazar a los empleados, clientes y familia de Wilfrido para realizar el asalto .

El joven empresario huamantleco describe que “no fue un robo cualquiera, se trata más bien, de una colaboración entre autoridades y que fue la delincuencia organizada quien en todo momento sostuvo llamadas telefónicas en claves dando señas de todo lo que ocurría, así mismo recibían indicaciones de alguien de fuera, ya que, todos los trabajadores fueron amarrados hasta poder terminar el robo.

Al cabo de 30 minutos, la policía destacó por su ausencia al mismo tiempo alegaron supuestamente que “no sabían del robo”. 
De esta forma, Wilfrido Hernández Arenas expresó “pedimos a las autoridades competentes tomen cartas en el asunto, ya que los comerciantes, locatarios y empresas estamos en peligro”.

Para finalizar, la denuncia fue expuesta ante las subestructuras del ministerio público y anexada a Ernestina Carro Roldán, procuradora general del estado, quien en días anteriores exteriorizó que “no se tolerará actos de corrupción de funcionarios “y si alguno incurriera en un acto de esta clase, se realizarán las determinaciones correspondientes”.

También, el joven huamantleco hace un llamado a la gobernadora Lorena Cuéllar para que tome cartas en el asunto.

Este acto de impunidad podría estar relacionado (o no) con que Salvador Cedillo no quería ambulantes para que no hubiera testigos.

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