Mientras en Apetatitlán gobierna la delincuencia en Tlaxcala capital se hace territorio

Mientras en Apetatitlán gobierna la delincuencia en Tlaxcala capital se hace territorio

ALFONSO SÁNCHEZ GARCÍA LLEVA ALEGRÍA EN TERRITORIO.

En tiempos donde muchos gobiernos municipales confunden la política social con beneficios para incondicionales y serviles con selfies, resulta pertinente señalar cuando un alcalde decide salir del escritorio y caminar el territorio con un objetivo claro, llevar alegría donde normalmente solo llegan promesas.

El recorrido del Día de Reyes en la capital tlaxcalteca por el presidente municipal Alfonso Sánchez García no es un acto simbólico ni un evento para la foto oficial, es un acto de congruencia entre lo que se dice y lo que se hace.

El calendario habla por sí solo, comunidades, barrios y presidencias auxiliares visitadas durante tres días consecutivos, con horarios claros y presencia directa, eso se llama organización y empatía. Y en política local, la organización también comunica liderazgo.

Alfonso Sánchez García entendió algo elemental que muchos otros alcaldes pasan por alto, la política pública también se construye desde los gestos sencillos.

Llevar un juguete, partir una rosca, convivir con niñas y niños en sus propias comunidades no resuelve los problemas estructurales, pero sí envía un mensaje lleno de humanismo; el gobierno sabe dónde está su gente y la convivencia con ellos también se traduce en saber escuchar, entender y atender el origen de las problemáticas.

En una capital donde la agenda cotidiana suele estar marcada por baches, servicios y seguridad, estos espacios de convivencia no son frivolidad, son inversión social, es un enfoque preciso y correcto en estos tiempos.

Porque mientras otros presidentes reducen la infancia a un post de temporada en sus infames redes sociales, aquí hubo territorio, agenda y constancia. Tres palabras que no abundan en la política local.

Gobernar también es generar comunidad, y eso empieza cuando el poder deja de verse lejano.

En Tlaxcala capital, al menos en este arranque de año, la alegría no se administra desde el discurso, se entrega en mano, colonia por colonia, mano a mano, sonrisa con sonrisa.

APETATITLÁN, MUNICIPIO DONDE GOBIERNA LA DELINCUENCIA

En Tlaxcala hay municipios donde el gobierno ya no gobierna. Administra el amiguismo y el compadrazgo. Y otros donde el poder local se volvió un negocio familiar, un acuerdo entre amigos como Apetatitlán, Santa Cruz Tlaxcala y Contla, donde privan redes de silencios que se protegen mientras la gente vive con inseguridad, servicios deficientes y una sensación constante de que nadie está realmente a cargo.

El común denominador no es el partido ni el discurso (Ojalá fuera el partido, pero no). Es la opacidad, el dispendio, la tolerancia a la delincuencia y una política cosmética que pretende tapar con eventos, lonas y boletines una realidad que se cae a pedazos.

Hoy comentaremos el caso de Apetatitlán de Antopnio Carvajal, municipio administrado por Ernesto Azaín Ávalos Marban, un ex deportista que aprendió rápido a que por medio del engaño pudo conquistar el voto de los ingenuos habitantes de ese municipio para llegar a tapar el cochinero de sus amigos los expresidentes Angelo y Valentín Gutiérrez Hernández.

Incluso, el Partido Alianza Ciudadana (PAC), lo postuló sin tener en claro el engaño en el que tiene al propio diputado local y ex gobernador, Héctor Israel Ortíz Ortíz, dirigente máximo de ese instituto político.

APETATITLÁN: LA INSEGURIDAD NORMALIZADA Y EL ALCALDE EN CAMPAÑA.

En Apetatitlán, la inseguridad dejó de ser noticia porque se volvió rutina; los robos a casa habitación, asaltos en calles secundarias, consumo de drogas sin disimulo y una presencia policial que aparece tarde, mal o nunca.

Los vecinos lo saben, lo comentan y lo padecen, mientras el gobierno municipal de Ernesto Azaín Ávalos Marbán actúa como si todo estuviera bajo control.

Pero Ávalos Marbán parece más concentrado en su proyección política que en resolver los problemas diarios.

En Apetatitlán sólo se informa a través de sus superfluas redes sociales, todo controlado, todo vigilado y nada se publica de lo que pueda dañar la imagen del solapador presidente municipal en turno.

Apadrinado políticamente por Héctor Israel Ortiz Ortiz, su nombre ya se mueve en conversaciones electorales, aunque al municipio se lo esté cargando el payaso; la percepción es clara, hay más circo que resultados, más foto que estrategia, más discurso que seguridad real.

Así es el gobierno municipal del PAC de Ernesto Azaín, superfluo, mentiroso, opaco.

La administración se mueve en círculos cerrados de puros cuates, decisiones que no se explican, información que no se abre y una sensación generalizada de que el gobierno municipal ya no escucha.

La política se volvió escaparate y la seguridad, un tema incómodo que se esquiva con cifras y declaraciones optimistas que no coinciden con lo que vive la gente al salir de su casa.

¡Ah, pero eso si, Ávalos Marbán quiere ser diputado!

 

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Alejandro Aguilar Gómez, licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad del Altiplano, es periodista y empresario de medios con más de tres décadas de trayectoria. Fundador y CEO de Grupo Monitor, dirige los portales digitales Monitor Xpress y MX en la Noticia. Ha sido jefe de información en prensa escrita, director de noticiarios radiofónicos y consultor en marketing político y comunicación estratégica. Es Presidente Fundador del Colegio de Periodistas y Comunicadores de Tlaxcala A.C. (2025-2029) y ha recibido 2 Doctorados Honoris Causa por su contribución al periodismo en México (UDS Global University campus Nuevo León y Colegio de Periodistas de Tamaulipas). Reconocido especialista en comunicación social, marketing digital y gestión de crisis, combina la praxis periodística con la consultoría política y la innovación en tecnologías de opinión pública.

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