Arranca Apetatitlán en medio de la inseguridad, cifras oficiales señalan falta de profesionalismo policial y escasa respuesta municipal
Habitantes y vecinos de este municipio han expresado creciente preocupación por la situación de seguridad pública, en medio de incidentes delictivos que van desde robos hasta secuestros con desenlaces trágicos, y una alta cifra negra que, según especialistas y estadísticas oficiales, oculta la dimensión real del problema.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en Tlaxcala más del 90 % de los delitos no se denuncian formalmente, lo que significa que solo alrededor del 10 % de los hechos delictivos llegan a las estadísticas oficiales. Esta brecha, conocida como cifra negra, afecta directamente la percepción de inseguridad ciudadana y la toma de decisiones institucionales.
Esa misma encuesta señala que entre las principales razones para no denunciar figuran la desconfianza en la autoridad y la percepción de que las denuncias no tendrán seguimiento adecuado, factores que se han vuelto recurrentes entre apetititlenses.
Casos que inquietan a la comunidad
En redes sociales y foros comunitarios, usuarios han documentado una serie de hechos que han generado alarma pública:
Robo a mano armada en un centro comercial local: Empleados de una tienda captaron en video el momento en que ladrones sustrajeron más de 100 mil pesos en teléfonos celulares dentro de un comercio en una plaza de Apetatitlán, sin que hasta ahora se dé cuenta pública de detenciones vinculadas.
Robos consecutivos en menos de 48 horas: A mediados de agosto de 2025, se reportó el hurto de una motocicleta en el barrio de Tlatempan y el robo de un vehículo en el estacionamiento del Archivo Histórico municipal, hechos ocurridos a días de que llegara el nuevo comisario de seguridad, y que, para vecinos, evidencian falta de operativos preventivos efectivos.
Secuestro y homicidio de un exrector universitario: El 1 de octubre de 2025, en un domicilio del municipio, un grupo armado privó de la libertad a Humberto N. y a otra persona, posteriormente encontrados sin vida en Santa Cruz, Tlaxcala, con una amenaza escrita, lo que encendió alarmas por la violencia extrema de este acto.
Asimismo, aunque Tlaxcala figura entre los estados con menor incidencia de homicidios dolosos a nivel nacional, con cifras que se mantienen por debajo del promedio en comparación con otras entidades, la presencia de hechos de alta violencia y la percepción de inseguridad local siguen vigentes en zonas urbanas y periurbanas. (OEM)
El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) reportó que en 2024 en Tlaxcala se iniciaron más de 3 400 carpetas de investigación por delitos del fuero común, de los cuales el 51 % correspondió a robo de vehículos, y se registraron cientos de homicidios, aunque con una ligera disminución en algunos rubros respecto al año anterior.
Informes de incidencia delictiva estatal también ubican a Apetatitlán entre los municipios con mediana a alta incidencia de delitos denunciados, con decenas de carpetas iniciadas en 2024, aunque por debajo de capitales como Tlaxcala y Apizaco.
Vecinos y representantes de organizaciones civiles han expresado su insatisfacción con la respuesta de la policía municipal, así como con la gestión del presidente municipal, Ernesto Azaín Ávalos Marbán. Las principales críticas se enfocan en:
Percepción de profesionalismo policial insuficiente, con falta de capacitación y reacción oportuna ante la comisión de delitos.
Escasa visibilidad de operativos preventivos, que para los habitantes hacen ver la seguridad como reactiva en lugar de preventiva.
Débil coordinación entre fuerzas municipales y estatales, lo que repercute en la atención a hechos delictivos complejos y la confianza ciudadana.
A pesar de estos señalamientos, el ayuntamiento ha promovido acciones administrativas, como la transparencia financiera del municipio, pero no ha emitido comunicados específicos sobre estrategias de seguridad pública que respondan a la percepción y casos expuestos por la población.
La persistencia de robos, eventos violentos y la presencia de delitos de alto impacto han generado una sensación de vulnerabilidad entre los habitantes de Apetatitlán, especialmente en zonas donde se concentran comercios, espacios públicos y vialidades principales.
Especialistas en seguridad consultados externamente han señalado que, sin confianza ciudadana en las instituciones, la tendencia de baja denuncia y percepción de impunidad puede mantenerse, obligando a una revisión de estrategias integrales que combinen prevención, profesionalización policial y mayor transparencia en resultados operativos.
Mientras tanto, la comunidad sigue exigiendo respuestas claras y efectivas por parte de las autoridades, tanto municipales como estatales, para que los hechos de violencia no queden únicamente en narrativas o cifras oficiosas, sino que se traduzcan en acciones concretas que garanticen la seguridad de todos los habitantes.
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